
Los Bulls de Jordan, Los Lakers de Kobe, El Heat de LeBron. En la historia de la NBA han pasado muchas dinastías que marcaron época. En esta, fue el turno de los Golden State Warriors. Después de pasar varias temporadas sin ver el fruto de su trabajo, les llegó su hora. Fueron campeones en 2015 ganándoles a los Cavaliers de LeBron quién volvió esa temporada para hacerlos campeones, lo prometió y lo cumplió pero al año siguente (2016) remontando un 3-1 adverso vs estos mismos Warriors de Curry, Thompson, etc.
En 2017 se reeditan las finales por tercer año consecutivo, con la llegada de Kevin Durant procedente de Oklahoma City, las ganaría Golden State de nuevo, y en 2018 lo volvería a hacer, marcando un precedente, ya que estos equipos llegaron a 4 finales consecutivas. Llamarlo EQUIPAZO era poco, escasos conjuntos dominaban tanto a los rivales como este, con cabeza, condición, marcador, y además contaban con una serie de estrellas envidiables para todos los equipos de la Liga. Si no estaba bien Curry, estaba Thompson, si no Durant, Green cumplía su labor como nadie. Un EQUIPAZO que aplastaba a sus rivales, así formaron su propia dinastía de la mano de su entrenador Steve Kerr quien los guiaría de una forma memorable.
En 2019, en un año donde sus estrellas no contaron con la salud de las otras temporadas, llegarían a las finales por 5to año consecutivo. Esta vez vs los Toronto Raptors, quien les ganaría la serie 4-2 con un Kawhi Leonard simplemente en Modo Estelar. Kevin Durant fue el principal afectado por las lesiones. Muchos dicen que aquí acabó la dinastía, habrá que esperar. De cualquier manera, gracias por estos hermosos años. #DubNation