
Real Madrid siempre fue grande, pero esta gesta inolvidable lo hizo aún más. Había ganado la décima en 2014 vs Atlético de Madrid, con ese cabezazo de Ramos en el minuto de descuento, que quedará en la posteridad del madridismo, luego que pasaran 12 años sin ganar una Champions.
En 2015 vió como Barcelona se llevaría todo. Luego de una desastrosa gestión de Benítez en el banquillo merengue, contratan a un inexperto pero conocido Zinedine Zidane para que guiara al Madrid otra vez hacia al éxito inmediato. Llegó como El Salvador y fue El Mago, ya que en 2016 luego de una infartante tanda de penales conquistarían Europa por vez Nro 11.
En 2017 lograrían la duodécima, cuando golearan a la Juventus 4-1 en un muy buen partido, y finalmente la trigésima llegaría en 2018 cuando le ganarían a Liverpool 3-1 con el Bonus Track de la inolvidable chilena de Gareth Bale. Ese Madrid jugaba bien, jugaba mal, pero tenía un gen ganador que no se lo quitaba nadie.
Además, tenía al mejor goleador de la competencia, un tal Cristiano Ronaldo. Mamita querida, que miedo daba ese Tricampeón de Champions.