Theo Epstein y la ruptura de maldiciones.

Theo Epstein, gerente de operaciones que acabó con dos maldiciones en la MLB.

En esta oportunidad quiero que conozcan a un tipo que acabó con dos maldiciones… Pero en el beisbol de las Grandes Ligas. Con ustedes, «El Exorcista» Theo Epstein.

«LA MALDICIÓN DEL BAMBINO»

Babe Ruth.

En el año 1920, los Boston Red Sox contaban con uno de los mejores bateadores de todo el beisbol. Se trataba de George Herman Ruth, él ayudaría al equipo a ganar la Serie Mundial en 1916, 1918 y 1925.

Por poco más de 100.000 dólares, el joven pelotero fue vendido a los Yankees de New York, el acérrimo rival de Boston. La razón fue el financiamiento para una obra de teatro llamada <<Rochel, Rochel>>, y aunque para ese entonces era una muy buena suma de dinero, ese traspaso fue considerado como uno de los peores de la historia, no solo del beisbol, sino del deporte en general.

En ese momento, se dió inicio a «La Maldición del Bambino», ya que éste dijo al ser vendido que Boston no volvería a ganar una Serie Mundial.

Los Yankees, nunca habían ganado un Campeonato antes de la llegada de Babe Ruth, con «El Bambino» ganarían 4 de los 27 que ostenta el club neoyorquino. Aquí se demuestra el impacto de este hombre en una de las mejores franquicias del beisbol.

LA MALDICIÓN DURÓ 86 AÑOS…

Boston Red Sox, Campeones de la Serie Mundial 2004.

Efectivamente, los Boston Red Sox no volverían a ganar una Serie Mundial hasta 2004… Tuvieron que pasar 86 años!!! Esa temporada, la conquistarían de la mano de un joven brillante de 31 años llamado Theo Epstein (gerente de operaciones). Luego, ese gran equipo la volvería a ganar en 2007. En 2011, el bueno de Theo dió el ciclo como cumplido y decidió marcharse a los Chicago Cubs, quien también cargaba con una maldición… Esta historia no termina aquí.

«LA MALDICIÓN DE LA CABRA»

Billy Sianis y su cabra.

La maldición tiene su pintoresco origen en 1945, cuando Billy Sianis, un ciudadano de Chicago de origen griego y propietario de la taberna Billy Goat (Billy Cabra), entró en Wrigley Field, el campo de la franquicia, dispuesto a presenciar el cuarto partido de las Series Mundiales, que medía a los Cubs con los Detroit Tigers. Como siempre, fue acompañado de su mascota, una cabra llamada Murphy.

El acre olor del animal molestó a algunos de sus vecinos de grada, que se quejaron a los responsables del estadio. Tras un tenso tira y afloja, finalmente Sianis y su acompañante de pezuña hendida fueron invitados a marcharse. Billy, muy ofendido, dejó el recinto jurando en arameo y advirtiendo: “Mi cabra trae suerte a los Cubs. Si se marcha, vamos a perder esta final y no volveremos a ganar nada nunca más”.

Desde allí, Chicago sumaría fracaso tras fracaso. Intentarían muchas técnicas (incluso exorcismos) para acabar con esto, pero nada funcionaba. Parecía que «La Maldición de la Cabra» cobraba más fuerza y estaba presente en cada decepción.

LA MALDICIÓN DURÓ 108 AÑOS…

Chicago Cubs, Campeones de la Serie Mundial 2016.

«No hay mal que dure 100 años». Totalmente falso, si no pregúntenle a los fanáticos de los Chicago Cubs.

Pero llegó él… Theo Epstein, después de 5 años en la franquicia se convirtió en el arquitecto que acabaría con «La Maldición de la Cabra».

En 2016, derrotarían a los Cleveland Indians en una Serie Mundial épica que se definiría en 7 encuentros y le ponía fin a la larga sequía.

Por supuesto, todo fue acompañado de un grandioso equipo.

Theo, el director general más joven en la historia de las Grandes Ligas (asumió el control de los Red Sox de Boston a los 28 años).

Theo, el mismo que rompió con la maldición impuesta sobre los Red Sox después de que vendieran a Babe Ruth en 1918.

Theo, el que hizo campeón a Boston en 2004 y 2007.

Theo, el que le devolvió la alegría a Chicago.

Theo, el que desafía maldiciones.

¿Cómo se rompe una maldición? ¿Qué ha hecho este hombre para devolverle la esperanza a un equipo y a toda una ciudad? Aquí algunas claves que te pueden ayudar a romper con tus propias maldiciones laborales.

1. LAS COSAS TOMAN TIEMPO.

Aunque queramos que las cosas pasen rápido, no es así. Hoy hablamos de Epstein como el superhéroe que llegó a solucionar los problemas de toda una organización, pero la verdad es que le ha tomado tiempo. Él asumió la dirección del equipo en 2011. Casi un lustro de trabajo y fe en el proyecto han sido necesarios para que los Cubs coqueteen con la Serie Mundial.

2. CREA TU EQUIPO: MEZCLA JUVENTUD CON EXPERIENCIA.

El 3 de abril de 2016 los Cubs iniciaron la temporada con un roster conformado por 22 hombres, todos desarrollados por Epstein. Cuatro años y medio después de haber tomado posesión, Epstein tuvo en el campo justo al equipo que necesitaba. Una alta dosis de talento equilibrada en edad, fuerza y pasión. Sí: estaban las jóvenes y taquilleras promesas con hambre de devorárselo todo, pero también los guerreros de mil batallas dispuestos a compartir sus secretos con quienes sepan escuchar. Su equipo perfecto.

3. PON ATENCIÓN EN LA ADVERSIDAD.

Al conformar a su equipo Epstein no sólo se fijó en el talento físico de sus jugadores. Hay un factor al que le puso especial atención: ¿cómo reacciona la persona ante la adversidad? El béisbol está basado en el fracaso (un buen bateador fallará en 7 de cada 10 turnos al bat) y es crucial que los jugadores sepan tolerarlo. Lo mismo sucede en el ambiente de trabajo: necesitas colaboradores que puedan sobreponerse cuando las cosas no salgan bien… porque tarde o temprano, eso sucederá.

4. ELIGE BIEN A TUS LÍDERES… Y DÉJALOS TRABAJAR.

A pesar de su enorme capacidad, Epstein reconoció que había cosas que él no podía hacer. Sólo era el director del equipo, no su entrenador. Para ese puesto eligió a su hombre clave y confió en él: Joe Maddon (nunca había sido campeón, pero había ganado tres veces el premio de Entrenador del Año). Confió en Maddon cuando éste llevó al vestidor mariachis, pingüinos y pitones. También lo hizo cuando Maddon le pidió a uno de sus jugadores estrellas que llegara al entrenamiento en bicicleta con todo y su uniforme (como si fuera un niño en las ligas menores). Confió en él incluso cuando decidió cancelar las prácticas de bateo, argumentando que éstas sólo desgastaban a sus jugadores. Theo dejó a Maddon ser quien es, una especie de hípster en un mundo de frías estadísticas, y Maddon respondió guiando al equipo hasta la Serie Mundial.

5. ACEPTA RETOS, AUNQUE TE PONGAN EN RIESGO.

El día en que Epstein aceptó convertirse en director de los Cubs sus amigos fueron claros: era un suicido para su carrera. Theo logró redimir a los Red Sox y a la ciudad de Boston entera. No había necesidad de poner su genialidad en riesgo. ¿O sí? Él lo vio como una oportunidad para recrear la experiencia, para redimir otra ciudad que en realidad lo necesitaba. Para hacer algo con sentido… aunque sea arriesgado.

Créditos a Entrepreneur.com

Theo Epstein acaba de renunciar a su cargo en los Chicago Cubs… ¿Irá en busca de romper otra maldición?

Publicado por Christian Coronel

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