En el Ciclo Gallardo (el más exitoso de la historia), River ha conseguido muchas y muy importantes vueltas olímpicas, y en todas el DT fue fundamental, pero esta que acaba de lograr (aparte de que era «la cuenta pendiente de Gallardo») fue en la que se notó aún más la mano del entrenador.
«El Muñeco» tuvo que lidiar con idas de jugadores, lesiones, Fechas FIFA, etc… pero siempre supo cómo arreglárselas. No montó excusas ni nada por el estilo, al contrario, aprovechó para promover juveniles y tuvo la fortuna (o la recompensa al trabajo) que éstos se adecuaron perfectamente a la idea de juego… como es típico en este glorioso ciclo.
A continuación, expondré todos los inconvenientes que sufrió Marcelo durante este campeonato, y cómo se las arregló.
Marcelo Gallardo.
Primero, se fue Gonzalo Montiel (vendido a Sevilla). Gallardo contaba con Vigo (clave en Colón, pero que en River no se terminaba de acoplar). Esto llevó al entrenador a volver a colocar a Casco de 4 (perfectamente podía cubrir ese puesto, gracias a su plurifuncionalidad).
Gonzalo Montiel
Luego se lesionó Angileri (con nivel de selección) y vino otro ajuste; Casco de 3 y Rojas de 4. Hubo partidos donde incluso conformó una saga con Peña – Enzo Pérez – Zuculini, esto debido a las ausencias en defensa.
Fabrizio Angileri
También contó con la desgracia de la lesión del siempre rendidor Nico De La Cruz, pero no contaba (o quizá sí) con el levantamiento de nivel de Agustín Palavecino, quien tiempo después convertiría ‘el gol del torneo’ y sería figura del campeón.
Nico De La Cruz
Otro «hallazgo» fue hacer que Enzo Fernández volviera a ser el de Defensa y Justicia (otro que terminó siendo vital e inamovible en el 11), además hacer que Simón luciera como un tipo que había jugado toda su vida en Primera.
Enzo Fernández
Por último, Matías Suárez (uno de los mejores jugadores del fútbol argentino) sufre una grave lesión y termina siendo una muy mala noticia, ya que junto a Braian Romero (flamante refuerzo) había nacido una inspiradora sociedad que empezaba a olvidar al goleador Rafa Santos Borré (marchado al Frankfurt). Pero, adivinen qué? Gallardo encontró en Julián Álvarez a «la próxima gran aparición del fútbol argentino». Julián Álvarez siempre había aportado al equipo, pero llegó la hora de brillar… terminó siendo la figura indiscutible del torneo, siendo goleador y demás. Hoy lo quiere media Europa. Al final, Gallardo siempre tuvo razón.
Julián Álvarez
Sí, a Marcelo Gallardo se le presentaron muchos problemas, pero en vez de quejarse, se enfocó en convertirlos en oportunidades y potenciar a jugadores. Por eso se cree que este fue «El River más artesanal», porque es el campeonato donde se notó aún más la mano del señor entrenador que tiene River. Marcelo Gallardo, uno de los mejores del mundo… que por cierto, seguirá en el club un tiempo más, excelente noticia para River (se festeja como un título), pero también para el fútbol argentino, porque no hay muchos como él.
Mientras siga Gallardo, habrá paz y tranquilidad en River, más allá de los trofeos.
En este ciclo, a River se le fueron muchas piezas claves y siempre le encontró la vuelta. Se marcharon figuras como Kranevitter, Piscu, Sánchez, Alario, Driussi, Pity, Juanfer, Palacios, Martínez Quarta, Pratto, Scocco, Nacho y Borré. A la mayoría le encontró reemplazo.
Hoy el problema no está en las idas, sino en las llegadas. En el último año, River no se reforzó de la mejor manera para tapar los vacíos dejados, no llegaron estrellas consagradas (también por un tema económico) sino proyectos a futuro (Palavecino, Paradela, Fontana, Vigo).
Por otro lado, Gallardo encontró certezas (Díaz, Martínez, Romero). Díaz se afianzó como titular. Martínez demostró que es un central de categoría y se ganó el puesto. Romero llegó como refuerzo, fue la respuesta a la salida de Borré, y siguió el buen andar que traía de Defensa.
Lo que pasa es que a diferencia de otros años, no hay respuesta en los suplentes. Estos son «acompañantes» no «salvadores». No cambian la ecuación. Antes Gallardo miraba al banco y estaban Scocco, Pratto, Juanfer, etc. En partidos importantes, ellos generaban algo. Hoy con Fernández, Palavecino, Paradela (buenos jugadores) se nota la diferencia. Tenemos el caso Carrascal, un jugador brillante que no termina de explotar.
Girotti, Rolheiser, Beltrán (hoy en Colón) son jóvenes de la casa con un potencial enorme, pero no se les puede pedir que salven un partido. Maidana, Pinola y Ponzio suman desde el vestuario. Enzo Pérez (pilar fundamental) y Casco (comodín indispensable) sí son garantías. También Gallardo encontró en Angileri un lateral izquierdo con nivel de selección, en Zuculini una rueda de auxilio para Enzo, y factores diferenciales en los constantes de siempre (Montiel, De La Cruz, Suárez, Álvarez). Sin embargo, tener un plantel corto, no te da estabilidad.
Gallardo siempre sufrió las idas, pero supo resolver. Hoy se nota, porque los que llegaron no se acercan a tener la jerarquía de los que se fueron. Parece un ‘ciclo desgastado’ pero yo creo que es un ‘ciclo que por primera vez tiene un plantel limitado’. Gallardo no es mago. Por eso creo que el «River de Gallardo» que le toca pelear por el torneo local (único título que le falta al DT) seguirá siendo un equipo con mística, pero para volver a ser el mejor de América le tendrán que traer jugadores que marquen diferencia. El resto lo hace Napoleón.
Recién hoy puedo expresar mis sentimientos de una manera más controlada. Recién ahora dimensiono lo que pasó el sábado.
Se acabó. Se terminó. Se cortó la sequía de 28 años. Todas las finales perdidas, los fracasos, y las tristezas, quedaron atrás. La selección Argentina lo logró, pero sobre todo… Messi lo logró. El mejor jugador de la historia lo iba a seguir siendo pasara lo que pasara, pero de algún modo esa noche en el Maracaná, Lionel se quitó de encima una mochila fabricada por personas que nunca entendieron nada, los que decían «¿Y Messi que ha ganado con la selección?». Bueno, ahora Messi puede decir que lo logró. Ojo, logró algo que se debía el mismo, no se lo debía a nadie. Hasta podemos decir que el fútbol se lo debía a él. Todo futbolero debe darle gracias por tantas alegrías dadas durante todos estos años. Porque a cada hincha, Lío lo hace feliz, sea del equipo que sea… Y lo dice un madridista. Por eso este día será inolvidable para mí y para todos los que amamos este hermoso deporte. Saber que tu ídolo de toda la vida cumplió el famoso «sueño del pibe» no tiene precio.
La historia de héroe de Dibu. La garra que le puso Montiel. La solidez de Otamendi. La valentía de Cuti para jugar un partido que en los papeles no debía. Los huevos del Huevo Acuña. Paredes, el pilar del mediocampo. De Paul jugando el partido de su vida. Lo Celso, quien no desplegó su fútbol, pero se convirtió en el mejor socio de Lío. Lautaro, quien se sacrificó por el equipo de una forma admirable. La revancha de Di María. Y Messi, quien no tuvo su mejor partido, pero sí su mejor torneo, y debía terminar de esta manera. Todos estos tipos, apenas el árbitro pitó el final, corrieron a abrazar a Messi. Es obvio que querían ganar la Copa por ellos, por su trabajo, pero más que todo por Lionel, porque el que conoce el fútbol, sabe que la merecía más que nadie. No olvidarse del gran Lionel Scaloni, quien supo armar este hermoso grupo. Por cierto, esta misma fecha pero en 2016, Cristiano conquistaba su primer título con su selección. ¿Coincidencia? No lo creo.
El 10/7/2021 el fútbol fue más justo, y la vida también 💙
Los aficionados al tenis somos muy afortunados de vivir en la época del «Big 3». Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic son los mejores tenistas de todos los tiempos (por calidad, trofeos, consistencia, vigencia, legado) y por azares del destino calaron en los mismos años de plenitud. Han pasado grandes tenistas a lo largo de la historia (Sampras, Agassi, Borg, Connors, Lendl, McEnroe, Vilas, Becker, Laver), pero ninguno como éstos 3 fenómenos. Hay muchas razones que prueban esto….
Roger Federer.
Su majestad Roger Federer tiene 20 Grand Slam (6 Australian Open, 1 Roland Garros, 8 Wimbledon y 5 US Open). Así mismo, ha logrado un registro imbatido de 6 ATP World Tour Finals, 28 Masters 1000, récord de 24 títulos ATP World Tour 500 y 25 ATP World Tour 250. A sus 39 años sigue vigente y se lo ve a plenitud de condiciones. Es un placer verlo competir, su simpleza a la hora jugar cada pelota es arte puro. Y como dice Luis Alfredo Álvarez: «No hay nadie más grande que Roger Federer». Y es que la mayoría de los expertos en tenis coinciden que es el mejor de todos.
Rafael Nadal.
Rafael Nadal posee también 20 Grand Slam (1 Australian Open, 13 Roland Garros, 2 Wimbledon y 4 US Open), a su vez cuenta en su palmarés con una medalla de plata conseguida en Pekín 2008. Para muchos, de igual manera es el mejor de la historia, sin ninguna dudas es el mejor de todos en tierra batida, En Roland Garros es invencible, nadie le puede ganar allí. Obstenta el récord de ser el tenista con más trofeos en un solo torneo (Roland Garros, Montecarlo y Barcelona). Cuenta con una zurda prodigiosa y un ojo de tigre que obliga a sus rivales casi que matarlo (deportivamente hablando) para vencerle. Una fiera, pelea todas las pelotas como si fuera la última. Deportista con todas las letras.
Novak Djokovic.
Novak Djokovic, 18 Grand Slam (9 Australian Open, 1 Roland Garros, 5 Wimbledon y 3 US Open). Actualmente es el #1 del mundo y el tenista más consistente de los últimos años, tiene una cantidad de recursos formidables que lo hacen muy completo, puede jugar en cualquier cancha y siempre va a competir, cuenta con una fortaleza mental admirable que lo hace especial, nunca lo pueden dar por vencido, porque saca su artillería y te «pinta la cara». En la era de Roger y Rafa, se metió en los papeles y para quedarse, tan es así que tiene récord positivo contra estos dos. El serbio es el primer y único jugador en toda la historia en ganar todos los Masters 1000 el Golden Masters 1000, obteniendo 36 títulos en los torneos (52 finales en total) con lo que se ubica primero en el balance histórico; además, es el primer y único tenista en toda la historia que ha conseguido al menos 2 veces los 9 ATP Masters 1000 (Indian Wells, Miami, Madrid, Montecarlo, Roma, Canadá, Cincinnati, Shanghái y París).
Como ven, han ganado absolutamente todo lo que le han puesto en frente, pero no solo son los títulos, se trata de como han dominado la época a placer.
Todos los campeones de Grand Slam desde que Roger ganara el primero hace casi 18 años. Fueron 70 torneos en total.
Tras su primera experiencia como DT en Nacional de Uruguay entre 2011 y 2012, Marcelo Gallardo decidió tomarse dos años sabáticos para prepararse, formarse, viajar, leer, escuchar, y esperar una oportunidad… que le llegó casi de casualidad. Gallardo se encaminaba a ser entrenador de Newell’s, que iba a reemplazar a Alfredo Berti (este venía de sustituir a Gerardo «Tata» Martino). Gallardo iba camino a Rosario, y en San Nicolás recibió el llamado de Enzo Francescoli. Lucas Bernardi (compañero de Marcelo en Mónaco) era el nexo, el que le había comentado la posibilidad de Newell’s, que a Gallardo le interesaba porque veía que River iba por otro lado, también había recibido el llamado de Racing. Al final llegó a River en Junio de 2014, luego de la renuncia de Ramón Díaz tras ganar el Torneo Final. Su primer partido fue empate 0-0 frente a Ferro por Copa Argentina el 27 de Julio, allí empezó todo. «El Muñeco» iba a reescribir la historia de River. El legado de Gallardo en el club es impresionante. Ha ganado 2 Copas Libertadores, una en 2015 y la otra en 2018, esta celebrada en el Santiago Bernabéu de Madrid (contra Boca en la final más importante de la historia), 1 Copa Sudamericana en 2014 (1er título del Ciclo Gallardo), 3 Copa Argentina (2016, 2017, 2019), 3 Recopa Sudamericana (2015, 2016, 2019), 1 Supercopa Argentina (2018) y 1 Suruga Bank (2015), ha superado a Boca en todos los enfrentamientos de eliminación directa… En Semis de aquella Copa Sudamericana 2014, en Octavos de Copa Libertadores 2015, (con el lamentable episodio del gas pimienta), en la Supercopa Argentina 2018 celebrada en Mendoza, en la mencionada final de Madrid, y en Semis de la Copa Libertadores 2019. Con la goleada del martes vs Nacional, River se clasificó a Semifinales de Libertadores por 4to año consecutivo.
A la hora de potenciar jugadores y reinventarse colectivamente hay un montón de ejemplos. El primer River (2014) salía de memoria: Barovero, Mercado, Maidana, Funes Mori, Vangioni, Sánchez, Kranevitter, Rojas, Pisculischi, Teo Gutiérrez y Mora. Ponzio (capitán y referente) era alternativa. Gallardo fue modificando el sistema y tomó algunas decisiones, como por ejemplo hacer convivir a Ponzio y Kranevitter. Para muchos, ese «primer River de Gallardo» era el más «vistoso», el que mejor jugaba. Ya en 2015 llegaron jugadores decisivos como Lucas Alario y «Pity» Martínez, este último iba a ser una de las figuras de la final de Madrid con una corrida inolvidable para definir el partido. Ese año (2015) ha sido el más ganador del ciclo, ya que además de la Copa Libertadores, también ganó la Suruga Bank y la Recopa Sudamericana. En 2016, Gallardo tuvo que ingeniárselas tras sufrir las bajas de Sánchez y Kranevitter (piezas claves en su esquema de juego), quienes se fueron a México y España respectivamente. Allí aparecería un tal Nacho Fernández, quien se iba a convertir en el cerebro del equipo y en uno de los mejores jugadores del fútbol argentino. Ese año, River solo ganaría la Copa Argentina. En la Copa Libertadores no pasó de Octavos de Final, ya que se encontró con «San Ascona» (arquero de Independiente del Valle que atajó todo en el partido de vuelta y privó a River de trascender). Esa fue la única vez que Gallardo no llegó a Semis en su ciclo. En 2017, perdieron en Semis de Copa Libertadores frente a Lanús en un partido de locos, volverían a ganar la Copa Argentina… Pero lo más importante que le ocurrió al club fue la incorporación de Enzo Pérez, este iba a cumplir su sueño de jugar en el equipo de sus amores. Los primeros partidos no fueron fáciles por una cuestión de adaptación, pero una vez que entró al cuadro titular (partido de vuelta de Octavos de Final de la Copa Libertadores 2018 vs Racing) no salió nunca más. En la ida, Ponzio se fue expulsado, y esto le abrió la puerta al ex Benfica, quien se convertiría en el amo y señor del mediocampo del equipo.
EN MENDOZA Y EN EUROPA…
River Campeón Copa Libertadores 2018.
El 2018, un año que el hincha de River no olvidará nunca. A principios del mismo, le ganó la Supercopa Argentina celebrada en Mendoza a Boca con goles de Scocco y «Pity» Martínez, y a finales, le ganó la famosa «final más importante de la historia» con tantos del «Oso» Pratto, de Juanfer Quintero (GOLAZO) y del «Pity» Martínez tras una corrida inolvidable. En 2019, ganarían la Copa Argentina de nuevo y caerían dolorosamente por 2-1 en la final de la Copa Libertadores frente a Flamengo (ganaban 1-0 hasta el 89). En 2020, River se volvió a meter entre los mejores 4 de América. En 2021 tendrá que jugar las Semis frente a Palmeiras.
Lo cierto es que Gallardo ha naturalizado los sucesos extraordinarios y por eso estamos en presencia de la mejor época de la historia del club.
Hace unos cuantos años, los planes y las estrategias de River eran «Anti Boca», todos los movimientos del club tenían que ver con lo que estaba haciendo el de la vereda del frente. El club «millonario» se quedaba con las ligas locales, pero veía como su rival se adueñaba de todo internacionalmente, principalmente en los dos primeros ciclos de Carlos Bianchi (el 3ero no fue ni la sombra). Desde que llegó Gallardo en 2014, han pasado por el banquillo de Boca: Bianchi, Arruabarrena, Guillermo Barros Schelotto (hasta ahora lo más parecido a un proyecto, sostenido por 2 SuperLigas), Alfaro y Russo en su segunda etapa. 5 entrenadores. Los tiempos han cambiado y ahora es todo lo contrario. Actualmente, en Boca están más pendientes de lo que haga River que de su propia organización, mientras Gallardo sigue agigantando su legado.
El ciclo de Gallardo supera cualquier otro, incluso el del «Bambino» Veira quien logró lo que hasta ahora nadie en River: Salir campeón del mundo, ganar la Intercontinental en 1986. Labruna, Ramón Díaz, «Bambino» Veira… ninguno como Gallardo. También por los juveniles que promovió y las veces que se ha reinventado tácticamente.
Se fue Barovero, tiempo después llegó Armani (hoy arquero de la selección Argentina). Se fueron Mercado, Maidana, Funes Mori y Vangioni, aparecieron Montiel, Martínez Quarta (ahora Rojas), Pinola (ahora Díaz) y Casco (hoy Angileri de gran nivel, es el titular en el lateral izquierdo). Se fue Palacios (pieza clave), apareció Nacho Fernández y ya sabemos el resto. Se marchó «Pity» Martínez, llegaron De La Cruz y Matías Suárez. Alario se fue a Alemania, apareció Borré y ya es el goleador del ciclo Gallardo superando al mismo Alario. También partió Juanfer Quintero, colocan a su compatriota Carrascal y se convierte en el jugador más desequilibrante del equipo. Como dijo «Pollo Vignolo»: «En River no extrañan a nadie, solo extrañarán a Gallardo el día que se vaya».
Para finalizar, les comparto un extracto de un enriquecedor hilo que publicó Juan Pablo Varsky en Twitter, explicando el éxito de Marcelo Gallardo.
«Van 6 años y medio. No se puede naturalizar o esperar a otro título. La Era Gallardo es indiscutible no solo por resultados, sino por capacidad para adaptarse a contextos. Y precisamente los contextos deben contener a los análisis. Viajaremos a Diciembre de 2018. No es caprichoso. La gestión de recursos en momentos precisos (muchos criticados al inicio: De la Cruz, Pity, etc, es sello distintivo de Gallardo. Es cierto que el éxito posterga a la impaciencia, pero cuando algo se repite, no es una catarata de casualidades, sino de argumentos. Hace apenas 2 años, River se consagraba campeón de la Libertadores vs. Boca. En apenas 2 años, Gallardo debió lidiar con cambios en constitución del plantel, lesiones, bajones en piezas clave, pobre presupuesto para refuerzos y remotivar y remotivarse tras un logro tan especial. De ese plantel que encaró la fase final de la Libertadores 2018, y que ya había perdido a Saracchi (al que reemplazó un entonces discutido Casco), ya no están: Juanfer, Pity, Palacios, Martínez Quarta, Maidana, Mayada, Mora y Scocco! Todas las líneas, todas las características. Lucas Pratto, determinante para la consagración, sufrió una lesión muy complicada y por características físicas le costó recuperar su nivel y e insertarse en una estructura tan exigente como la de River. Hoy tampoco son titulares Pinola-Casco, piezas vitales en aquella conquista. No hay que naturalizar, sino contextualizar. El éxito de su «Era» no se ata a otra Libertadores. Es integral ¿Tiene errores? Claro, como todos, pero los minimiza al no bajar la vara. El 2-6 fue una muestra de respeto al espectáculo, al rival y a su propia esencia. 6 años y medio»
Theo Epstein, gerente de operaciones que acabó con dos maldiciones en la MLB.
En esta oportunidad quiero que conozcan a un tipo que acabó con dos maldiciones… Pero en el beisbol de las Grandes Ligas. Con ustedes, «El Exorcista» Theo Epstein.
«LA MALDICIÓN DEL BAMBINO»
Babe Ruth.
En el año 1920, los Boston Red Sox contaban con uno de los mejores bateadores de todo el beisbol. Se trataba de George Herman Ruth, él ayudaría al equipo a ganar la Serie Mundial en 1916, 1918 y 1925.
Por poco más de 100.000 dólares, el joven pelotero fue vendido a los Yankees de New York, el acérrimo rival de Boston. La razón fue el financiamiento para una obra de teatro llamada <<Rochel, Rochel>>, y aunque para ese entonces era una muy buena suma de dinero, ese traspaso fue considerado como uno de los peores de la historia, no solo del beisbol, sino del deporte en general.
En ese momento, se dió inicio a «La Maldición del Bambino», ya que éste dijo al ser vendido que Boston no volvería a ganar una Serie Mundial.
Los Yankees, nunca habían ganado un Campeonato antes de la llegada de Babe Ruth, con «El Bambino» ganarían 4 de los 27 que ostenta el club neoyorquino. Aquí se demuestra el impacto de este hombre en una de las mejores franquicias del beisbol.
LA MALDICIÓN DURÓ 86 AÑOS…
Boston Red Sox, Campeones de la Serie Mundial 2004.
Efectivamente, los Boston Red Sox no volverían a ganar una Serie Mundial hasta 2004… Tuvieron que pasar 86 años!!! Esa temporada, la conquistarían de la mano de un joven brillante de 31 años llamado Theo Epstein (gerente de operaciones). Luego, ese gran equipo la volvería a ganar en 2007. En 2011, el bueno de Theo dió el ciclo como cumplido y decidió marcharse a los Chicago Cubs, quien también cargaba con una maldición… Esta historia no termina aquí.
«LA MALDICIÓN DE LA CABRA»
Billy Sianis y su cabra.
La maldición tiene su pintoresco origen en 1945, cuando Billy Sianis, un ciudadano de Chicago de origen griego y propietario de la taberna Billy Goat (Billy Cabra), entró en Wrigley Field, el campo de la franquicia, dispuesto a presenciar el cuarto partido de las Series Mundiales, que medía a los Cubs con los Detroit Tigers. Como siempre, fue acompañado de su mascota, una cabra llamada Murphy.
El acre olor del animal molestó a algunos de sus vecinos de grada, que se quejaron a los responsables del estadio. Tras un tenso tira y afloja, finalmente Sianis y su acompañante de pezuña hendida fueron invitados a marcharse. Billy, muy ofendido, dejó el recinto jurando en arameo y advirtiendo: “Mi cabra trae suerte a los Cubs. Si se marcha, vamos a perder esta final y no volveremos a ganar nada nunca más”.
Desde allí, Chicago sumaría fracaso tras fracaso. Intentarían muchas técnicas (incluso exorcismos) para acabar con esto, pero nada funcionaba. Parecía que «La Maldición de la Cabra» cobraba más fuerza y estaba presente en cada decepción.
LA MALDICIÓN DURÓ 108 AÑOS…
Chicago Cubs, Campeones de la Serie Mundial 2016.
«No hay mal que dure 100 años». Totalmente falso, si no pregúntenle a los fanáticos de los Chicago Cubs.
Pero llegó él… Theo Epstein, después de 5 años en la franquicia se convirtió en el arquitecto que acabaría con «La Maldición de la Cabra».
En 2016, derrotarían a los Cleveland Indians en una Serie Mundial épica que se definiría en 7 encuentros y le ponía fin a la larga sequía.
Por supuesto, todo fue acompañado de un grandioso equipo.
Theo, el director general más joven en la historia de las Grandes Ligas (asumió el control de los Red Sox de Boston a los 28 años).
Theo, el mismo que rompió con la maldición impuesta sobre los Red Sox después de que vendieran a Babe Ruth en 1918.
Theo, el que hizo campeón a Boston en 2004 y 2007.
Theo, el que le devolvió la alegría a Chicago.
Theo, el que desafía maldiciones.
¿Cómo se rompe una maldición? ¿Qué ha hecho este hombre para devolverle la esperanza a un equipo y a toda una ciudad? Aquí algunas claves que te pueden ayudar a romper con tus propias maldiciones laborales.
1. LAS COSAS TOMAN TIEMPO.
Aunque queramos que las cosas pasen rápido, no es así. Hoy hablamos de Epstein como el superhéroe que llegó a solucionar los problemas de toda una organización, pero la verdad es que le ha tomado tiempo. Él asumió la dirección del equipo en 2011. Casi un lustro de trabajo y fe en el proyecto han sido necesarios para que los Cubs coqueteen con la Serie Mundial.
2. CREA TU EQUIPO: MEZCLA JUVENTUD CON EXPERIENCIA.
El 3 de abril de 2016 los Cubs iniciaron la temporada con un roster conformado por 22 hombres, todos desarrollados por Epstein. Cuatro años y medio después de haber tomado posesión, Epstein tuvo en el campo justo al equipo que necesitaba. Una alta dosis de talento equilibrada en edad, fuerza y pasión. Sí: estaban las jóvenes y taquilleras promesas con hambre de devorárselo todo, pero también los guerreros de mil batallas dispuestos a compartir sus secretos con quienes sepan escuchar. Su equipo perfecto.
3. PON ATENCIÓN EN LA ADVERSIDAD.
Al conformar a su equipo Epstein no sólo se fijó en el talento físico de sus jugadores. Hay un factor al que le puso especial atención: ¿cómo reacciona la persona ante la adversidad? El béisbol está basado en el fracaso (un buen bateador fallará en 7 de cada 10 turnos al bat) y es crucial que los jugadores sepan tolerarlo. Lo mismo sucede en el ambiente de trabajo: necesitas colaboradores que puedan sobreponerse cuando las cosas no salgan bien… porque tarde o temprano, eso sucederá.
4. ELIGE BIEN A TUS LÍDERES… Y DÉJALOS TRABAJAR.
A pesar de su enorme capacidad, Epstein reconoció que había cosas que él no podía hacer. Sólo era el director del equipo, no su entrenador. Para ese puesto eligió a su hombre clave y confió en él: Joe Maddon (nunca había sido campeón, pero había ganado tres veces el premio de Entrenador del Año). Confió en Maddon cuando éste llevó al vestidor mariachis, pingüinos y pitones. También lo hizo cuando Maddon le pidió a uno de sus jugadores estrellas que llegara al entrenamiento en bicicleta con todo y su uniforme (como si fuera un niño en las ligas menores). Confió en él incluso cuando decidió cancelar las prácticas de bateo, argumentando que éstas sólo desgastaban a sus jugadores. Theo dejó a Maddon ser quien es, una especie de hípster en un mundo de frías estadísticas, y Maddon respondió guiando al equipo hasta la Serie Mundial.
5. ACEPTA RETOS, AUNQUE TE PONGAN EN RIESGO.
El día en que Epstein aceptó convertirse en director de los Cubs sus amigos fueron claros: era un suicido para su carrera. Theo logró redimir a los Red Sox y a la ciudad de Boston entera. No había necesidad de poner su genialidad en riesgo. ¿O sí? Él lo vio como una oportunidad para recrear la experiencia, para redimir otra ciudad que en realidad lo necesitaba. Para hacer algo con sentido… aunque sea arriesgado.
Créditos a Entrepreneur.com
Theo Epstein acaba de renunciar a su cargo en los Chicago Cubs… ¿Irá en busca de romper otra maldición?
Ronald Reagan, el presidente desde 1981, dejó vacante el cargo al haber cumplido los ocho años máximos de mandato según la enmienda vigésimo segunda a la constitución de los Estados Unidos. El vicepresidente de Reagan, George H.W. Bush ganó la nominación del Partido Republicano, mientras que el partido Demócrata presentó a Michael Dukakis, Gobernador de Massachusetts. Bush supo capitalizar la popularidad de Reagan consiguiendo una holgada ventaja en voto popular (53-45%) y votos electorales (426-111), logrando así un tercer mandato republicano consecutivo, lo que no ocurría desde las elecciones de 1928. El tercer candidato con más votos quedó lejos de los dos grandes partidos, fue Ron Paul del Partido Libertario con el 0,5% de los votos. Pese a la victoria presidencial republicana, el Partido Demócrata logró mantener su mayoría absoluta en las cámaras legislativas. Esta fue hasta la fecha la última ocasión en que el Partido Republicano ganó en estados que desde entonces han sido tan fieles a los demócratas como California, New Jersey, Maryland o Vermont.
Esto pasó en 1988, año en que los Dodgers habían ganado por última vez la Serie Mundial hasta recién en 2020. El equipo sufrió fracasos dolorosos como en 2017 y 2018 donde perdieron la Serie Mundial a manos de los Houston Astros y los Boston Red Sox, pero el deporte siempre da revanchas.
Clayton Kershaw, considerado para muchos uno de los mejores pitchers de todo el béisbol, cargaba consigo un karma que seguro no lo dejaba dormir tranquilo… En los playoffs siempre le iba mal y no podía ayudar a su equipo, sufría decepción tras decepción. Este año (el cual no se sabía si habría voz de play ball, por obvias razones) fue su reivindicación y pudo hacer un excelente trabajo. Al final, Clayton pudo sonreír y conseguir el tan ansiado anillo. Todo quedó atrás, hoy son Campeones. Totalmente merecido para esta franquicia.
«Prometo que seguiré tu legado». Manifestó LeBron James aquel doloroso Enero de 2020, donde el mundo del deporte perdió a Kobe Bryant y a su hija… Vaya que cumplió.
«El Rey» guió a los Lakers a conquistar el Campeonato de la NBA, logro que no conseguían desde 2010 de la mano del gran Kobe.
Se puede decir que el tributo está completado.
Los Ángeles nunca olvidarán el 2020, porque se coronaron como la «Ciudad de Campeones».
¿Se dan cuenta lo hermoso que es el deporte? Lleno de tantas historias para contar…
En mi opinión, esa fue la foto del US Open 2020. Esa imagen reflejó a la nueva Victoria Azarenka. Serena Williams recibía atención médica, mientras la bielorrusa mostraba una profunda concentración.
Si bien es cierto, Victoria Azarenka recordará el 2012 como su mejor año profesionalmente hablando. En cuanto a números, no hay nada que objetar. La bielorrusa ganaría los torneos de Apia, Doha, el BNP Paribas Open y el más importante de todos, el Australian Open, donde derrotó a María Sharapova y se convertiría en la nueva número 1 del mundo, bajando del trono a Caroline Wozniacki, también ganaría la medalla de Bronce como singlista, y la de Oro en dobles en los Juegos Olímpicos de Londres. Jugaría la final del US Open nada más y nada menos que contra Serena Williams, la estadounidense se quedaría con el trofeo tras un partido épico, donde la bielorrusa estuvo sacando para campeonato.
Como ven, fue un año inolvidable para Victoria Azarenka.
En 2013, fue de más a menos. Retuvo su trofeo en Australia, pero luego las lesiones no la dejaron trascender en los demás torneos. En New York, volvería a perder la final ante su bestia negra, Serena Williams.
Los años siguientes fueron muy duros para Victoria, debido a las lesiones.
En 2016, tendría a su hijo Leo, quien le iba a cambiar la vida. El año siguiente tendría problemas personales, fue un tramo donde la pasó muy mal, pero nunca se rindió.
Victoria Azarenka, luego de estar alejada del tenis durante un tiempo, volvió pero no lograba transcender en los torneos, no lograba ser ni la sombra de lo que fue en 2012. A principios de 2019 en una conferencia de prensa, rompía en llanto mientras manifestaba su intención de retirarse.
En 2020, Azarenka nos inspiraría a todos, nos enseñaría a no rendirnos y a disfrutar de lo que hacemos.
Una vez, dijo: «Ahora disfruto más el tenis, soy felíz y no tengo estrés».
Vaya que lo demostró, nos regaló 3 semanas maravillosas ganando el torneo de Cincinnati y llegando a la final del US Open, donde nos dolería a todos su derrota ante Naomi Osaka, pero lo mejor de todo fue confirmar que su mejor tenis estaba de vuelta. En semifinales, demostró una fortaleza mental tremenda, luego de perder el primer set ante Serena Williams por 6-1, logró remontar y sacar su mejor tenis para llevarse la victoria y por fin derrotar a su bestia negra.
A mí en lo personal, la Azarenka de 2020 me gusta más que la de 2012. Ésta se ve más concentrada, más fresca, menos estresada y disfrutando más de lo que hace. Sin dudas, su hijo Leo le cambió la vida para bien.
Sí, perdió la final del US Open por tercera vez en su carrera, pero recuperó su mejor nivel, y eso fue lo más importante.
El 14 de Julio de 2019, Roger Federer y Novak Djokovic nos brindaron un espectáculo deportivo sublime. Se consumaba la final más extensa en la historia de Wimbledon. Ganó Djokovic 7-6 1-6 7-6 4-6 13-12. Duró 4 horas y 57 minutos. Cito a Juan Pablo Varsky: «Se disfrutó de principio a fin. En la memoria, por siempre». Y es que lo justo era que el partido terminara en empate, ninguno de los dos merecía perder. Deleitarnos con la fortaleza mental de Djokovic (salvó 3 match point) y con la magia y simpleza de Roger Federer fue algo único.
Para mí, el mejor tenista de la historia siempre será Su Majestad Roger Federer. Quería que ganara y me dolió su derrota, pero observando a Novak Djokovic campeón, sabiendo que lo dejó todo en la cancha con su lucha y entrega digna de admirar, me quedé tranquilo. Djokovic es uno de los mejores deportistas del mundo, y da gusto verlo jugar.
Remarco esto porque ese juego fue el comienzo de algo muy importante y valioso en mi vida.
Eran aproximadamente la 1 de la tarde, no había mucho movimiento en mi trabajo, así que pude ver el partido cómodamente. Claro, siempre pendiente de la puerta por si entraba un cliente. De repente, observando el peloteo de uno y otro, escuché un análisis muy profundo de lo que estaba ocurriendo. En seguida supe que se trataba de alguien que conocía ampliamente del tema, obviamente yo no me quería quedar atrás y lancé mi contragolpe de respuestas calificadas. Comenzó una conversación muy enriquecedora sobre el tenis y el deporte en general.
El sujeto resultó ser el nuevo cajero del establecimiento y se acababa de recibir de periodista, me cayó como anillo al dedo su llegada. Allí supe que después de tanto tiempo tendría una persona con quien debatir en serio.
Durante todo este año, hemos compartido nuestras ideas y hemos crecido juntos. Él me ha ayudado a seguir construyendo mi camino en pro de convertirme en el mejor periodista y yo lo he ayudado a descubrir cosas que quizás no sabía. Nos convertimos en una dupla sólida. «Dentro del Área» ha sido nuestra gran herramienta, un viaje que apenas comienza.
1 año después nuestro soundtrack sería Antes y Después, la emblemática canción de Ciro y Los Persas que Varsky también nombró cuando se refirió a la final del Australian Open 2017 entre Roger Federer y Rafael Nadal. Aquí su mejor estrofa: Que placer verte otra vez, nos decimos sin hablar, hoy todo vuelve a empezar y será lo que ya fue.
Chapeau por nuestra amistad y por nuestro futuro cercano en el medio. ¿Y cómo no agradecer a éstos dos fenómenos?
En 1967, The Beatles interpretaban por primera vez «All You Need Is Love».
Hoy, todo Liverpool interpreta «All You Need Is Klopp».
Liverpool contaba con 18 títulos en la Liga Inglesa, el último había sido en 1990, cuando todavía existía la Football League First Division. A partir de 1992 se transforma a la actual Premier League, pues bajo este formato los Reds nunca habían ganado el campeonato. Era una deuda pendiente para sus fans, cada año se le pedía el tan ansiado título.
El que más cerca estuvo de lograr la hazaña fue Brendan Rodgers en 2014, esa temporada tuvo a un gran equipo con grandes jugadores como Luis Suárez, Philippe Coutinho y Steven Gerrard. Este último iba a ser el principal señalado del fracaso, ya que en un partido vital vs. Chelsea, sufre un resbalón en la mitad de la cancha que deja mano a mano a Demba Ba con el arquero para definir. Esta derrota le puso el título en bandeja de plata a Manchester City.
Jürgen Klopp comenzó su carrera de DT con el Mainz alemán e hizo un gran trabajo salvando a este equipo del descenso. Debido a esto, capturó la atención del Borussia Dortmund, quien lo contrató en 2008. Con este implementó una idea de juego muy atractiva y cosecharía varios títulos, incluyendo la Bundesliga en 2012, la Copa Alemana en ese mismo año y la Supercopa Alemana en 2013. En esa temporada pierde la Champions League ante su gran rival, el poderoso Bayern Múnich.
Dejó una huella imborrable en Dortmund, motivo por el que el gigante inglés Liverpool lo iba a contratar en 2015. Con el equipo inglés sufriría su primer fracaso en 2016: La Europa League… perdería la final vs Sevilla, quien conseguiría el tricampeonato de la competición.
El gran salto lo daría en 2018, llegando de nuevo a la final de la Champions League vs Real Madrid, sin embargo, iba a salir derrotado, en una gran final. Real Madrid también se convertiría en tricampeón del torneo más grande del mundo.
En 2019 se consumaba el sueño: Ganaría una de las mejores UEFA Champions League de la historia, derrotando en una atípica final a Tottenham. Liverpool no ganaba el torneo continental desde 2005 en el llamado «Milagro de Estambul».
Pero esperen, faltaba algo… La bendita Premier League.
Firmaría una temporada histórica, llegaría a 97 puntos, pero adivinen… No ganaría el título. Manchester City conseguiría 98 puntos en una temporada fenomenal para el equipo citizen.
Ok, tranquilos… porque el tan ansiado trofeo llegaría en 2020, un equipo histórico con una identidad marcada gracias a Jürgen Klopp, conseguiría el título que se les había hecho esquivo durante 30 años.
¡Liverpool Campeón por primera vez en el formato #PremierLeague!
Un equipo que será recordado por siempre, literalmente fue una aplanadora roja.
El trabajo de Klopp es para aplaudir, en esta temporada no se le podía escapar la hazaña.
La felicidad estaba completa. Liverpool le hacía tributo a The Beatles e interpretaba «All You Need Is Klopp».